Un antiguo amigo de la Universidad. Parte 2 de 2.

El día siguiente amanecí adolorida, apenada, pero con una sonrisa de puta de oreja a oreja, me puse a hacer el aseo de la casa, y al terminar me metí a bañar, los gotas de agua en mi cuerpo y el recuerdo del día anterior hicieron el resto, al poco tiempo de estar en el baño, ya me estaba masturbando como una perra en celo, realmente estaba muy caliente, tocaba mi clítoris con una mano y estrujaba mis tetas con la otra; estaba desconocida, suelo masturbarme con cierta regularidad delante de mi marido porque le encanta y a veces cuando está fuera para calmar mis ganas, pero está vez era distinto, gemí fuertemente y me imaginaba a mi nuevo amante viéndome, instintivamente sacaba mis nalgas como si me estuviera viendo para regularle un panorama mas claro de mi enorme trasero. La verdad la cogida aunque rica no era lo que me calentaba, lo que ponía a mil era el hecho, como se había dado la situación y la manera en la que me trataron.

No se cuentas veces terminé, ni cuantas tiempo duré en el baño, solo el teléfono me sacó de concentración y me hizo recordar que debía salir del baño en algún punto, corrí al teléfono, en el camino esperaba que fuera mi nuevo amante para solicitarme una nueva sesión, ya imaginarán mi desilusión cuando me di cuenta que no era él quien llamaba.

 

Ya fuera del baño, comencé a vestirme, no tenía muchos planes, así que me vestí de los mas normal, aunque he decir que en mi normalidad los pantalones son muy apretados y las blusas igual.

 

El día transcurrió sin muchos cosas relevantes, durante todo el día estuve como adolescente revisando el teléfono, viendo si tenia mensajes o llamadas perdidas y siempre cerca de él por si sonaba; en mi mente trataba de justificar mi comportamiento por si era el caso de que llamara mi marido, ya que cuando suele estar de viaje me llama una vez al día; pero la realidad es que era otra la llamada que deseaba tener

 

La noche llegó y ni mi marido ni me amante llamaron, como a las 8 pm, sonó el celular, el corazón se me salió, revise el teléfono y era mi marido

 

–          Hola Dani como estás?

 

–          Bien y tu

 

–          Pues aquí en el hotel, en una rato ceno y me voy a dormir

 

–          Ah OK, cuando regresas.

 

–          Yo creo que hasta el viernes

 

–          No manches, son muchos días, no puedes regresar antes??

 

–          No creo, por qué

 

–          La verdad es que ando súper cachonda, me urge una buena cogida

 

–          Ah sí??, tu siempre tan puta; pues la verdad vas a tener que aguantarte porque no creo poder regresar antes

 

–          Bueno ni hablar, me daré una tocadita pensando en tu verga

 

–          Eso suena bien, bueno ya te dejo porque quede con un cliente de ir a cenar y ya es hora. Bye

 

–          Bye

 

La realidad es que mentiras no le dije a mi marido, quería que regresara y quería que me quitara estas ganas que había tenido todo el día, la noche avanzó y al poco rato me quede dormida, toda la noche soñé puterias, cogida por mi marido, por mi amante, en fin, el sexo no se quitaba de mi mente ni dormida ni despierta.

 

El día siguiente un poco menos la misma historia, yo caliente, mi marido fuera y el cabrón de mi amante ni sus luces, al caer la tarde, no me aguanté mas y la puta que había en mí salió, me armé de valor, tome el teléfono y le llame, con mis voz mas sexy llamé

 

–          Holaaa

 

–          Quien habla?

 

–          Ya me olvidaste tan pronto? Soy Dani

 

–          Ah, que onda?

 

–          Nada sólo quería saludarte

 

–          Ok, como andas?

 

–          La verdad bien caliente

 

–          Ah.

 

El muy cabrón le valía madre ahí estaba yo de ofrecida y él como si nada

 

–          Pues si, la verdad es que estoy muy cachonda desde ayer

 

–          Y por qué no le dices a tu marido que te haga el favor

 

–          Porque sigue fuera y no regresa en varios días, tu no quieres ayudarme??, no se te antoja una mamada?

 

–          No tengo tiempo, tengo una cita mas tarde

 

–          No te quito mucho tiempo, como ves? es que tengo muchas ganas

 

Yo ya estaba hecha una golfa, en fin ya había llamado, así que debía terminar lo que había empezado, antes de la llamada, estaba caliente, pero después de ofrecerme así y con el trato que me daban estaba mojadísima

 

–          El problema es que tengo poco tiempo, tendrías que venir a mi casa

 

–          Ok, solo dime donde es y salgo para allá

 

–          Solo que hay dos cosas, como sabes no estoy casado pero tengo un compañero de casa, él casi no sale, así que se va a dar cuenta, no tienes problema?

 

–          Pues si tu no tienes problema yo tampoco

 

–          El punto es que lo conoces, recuerdas que era mi mejor amigo en la escuela?

 

–          Ahh si lo recuerdo

 

La cosa ya no estaba tan fácil, alguien conocido iba a saber que me iban a montar como una yegua, que iba a gritar obscenidades, muy probablemente haciendo referencia a mi marido, su verga y todas esas cosas, dude por un segundo

 

–          Entonces vienes?

 

–          Si, alcance a decir no muy convencida

 

–          Ok, falta la segunda condición

 

–          Ah si y cual es?

 

–          Quiero que vengas vestida como toda una puta, quiero que tu vecinos te vean y se den cuenta del tipo de golfa que vive a su lado

 

–          Que se te antoja que lleve?? Le dije lo mas coqueta que puede

 

–          Sorpréndeme,

 

La verdad es que el último de los puntos era bastante sencillo, tengo ropa que uso con mi marido pero nunca salgo con ella, de lo de los vecinos pues era mas sencillo, podía salir de mi casa y subirme al carro inmediatamente en la cochera, nadie me vería, o podía cambiarme en el carro y nadie sabría, el punto es que aunque podía, no quise desobedecer, el morbo era mas grande que cualquier cosa, así que salí, saqué mi camioneta de la cochera y regrese a la casa, con ello al volver a salir tenía que caminar y estaba latente la posibilidad de que alguien me viera, toda la sensación era fascinante

 

Me puse un vestido de una pieza, de esos que se te adhieren a la piel, muy corto, entallado, rojo y con un escote pronunciado, tacones altos, el pelo suelto, sin brassiere y con una tanga chiquita, en fin estaba hecha una verdadera puta.

 

Salí de a casa, no había gente, así que no se si alguien me haya visto, intencionalmente di un vuelta por la camioneta como buscando algo, esperaba en mi mente que algún vecino estuviera en la ventana y se le salieran los ojos, me imagine a uno que otro tocándose la verga mientras me veían, para entonces estaba fuera de mi, necesitaba con urgencia un macho que me quitara las ganas

 

En el camino a casa de mi amante traté de recordar a su compañero, me intrigaba saber si lo había vuelto a ver, si sabía algo de mi, con el tiempo me convencí de que lo mas probable es que no supiera nada de mi después de graduarnos, así que bueno, sabría que su amigo me trata como una puta, seguro se daría cuenta de estaba casada, sino por mi por su amigo, pero al menos no tendría mas detalles míos, eso me consoló un poco aunque pasara lo que pasara yo ya estaba decidida y esa noche yo tendía un trozo de carne dentro mío a como diera lugar

 

Ya una vez haciendo memoria, recordé que este muchacho era bastante tímido, muy diferente a su amigo, llamaba la atención que se llevaran tan bien, solo que éste era muy insignificante, era muy delgado, de baja estatura, no destacaba en nada, en exceso serio, a veces lo sorprendía viéndome, eso no me intrigaba en lo más mínimo, varios pasaban por lo mismos, solo que él era incapaz de sostener la mirada, enseguida volteaba hacia otro lado y con frecuencia se alejaba.

 

Al llegar a casa de mi amante, la situación con el público cambio, no había mucho lugar para estacionarme hace que debí estacionarme a unos metros de su casa, la zona no era residencial como la mía y debí de pasar cerca de un grupo de muchachos, ya se imaginaran las miradas y los comentarios que recibí, lejos de molestarme, los comentarios me gustaron, al escuchar moví un poco más caderas y levemente sonreí

 

De entre todos los comentarios, uno fue el que me llamó mi atención

 

–          Cuanto por ese culo??¡¡

 

El comentario estaba lleno de deseo, sin el mínimo respeto y muy lejos de algunos piropos que resultan luego hasta simpáticos, era duro y directo; me encantó¡¡, sentí que las piernas se me doblaban, voltee y sonreí, me hubiera encantado tener el valor de contestar: para ti gratis. No pude hacerlo y como pude seguí caminando

 

Al final llegue a la casa de mi amante, toque la puerta y me abrió, a su estilo, ni el mas mínimo comentario, ni muestra de afecto, abrió la puerta y regresó hacia adentro, yo sin más solo lo seguí.

 

A poco lo alcancé y le plante un beso.

 

–          Hola me extrañaste??

 

–          Como iba a ser si apenas no vimos hace dos días??

 

–          Yo si te extrañé, la verdad es que me muero de ganas porque me hagas tuya otra vez.

 

–          Vamos a mi cuarto como te dije no tengo mucho tiempo

 

Subimos la escalera y al entrar a su cuarto nos topamos con su amigo viendo la televisión

 

–          “Hola”. Apenas alcance a decirle

 

–          Hola Dani, como estás??

 

–          Pues aquí, hace poco me tope con tu amigo y pues ya ves

 

La verdad es que la conversación fue de lo más incomoda, lo que si es que el tipo no había cambiado en nada, igual de insignificante, aun mas feo con los años y encerrado en su casa en fin de semana viendo la televisión; en fin tenía mejores cosas que hacer y que pensar

 

Pasamos al cuarto y lo bese con pasión, me saqué la poca ropa que tenía y la quite la suya, estaba poseída por el deseo, entre toda la calentura, recordé las palabras: cuanto por ese culo?? Eso me calentó aun mas, busque su verga y la encontré, estaba dura y grande, insisto no como la de mi marido pero de un buen tamaño. En eso suena su celular, el cabrón contesta y me indica que se la mame, yo como su puta me pongo de rodillas y comienzo con mi trabajo

 

Desde el suelo solo escucho la mitad de la conversación

 

–          Hola

 

–          Si en un rato más paso por ti, se me ha hecho un poco tarde pero alcanzamos función en el cine

 

–          Si, yo también te quiero

 

El muy cabrón estaba hablando con su novia, lejos de molestarme la situación me excitaba más, ahí estaba yo de rodillas, mamándole la verga, buscando media hora de su tiempo para me quitara la ganas y después se fuera con otra; comencé a gemir levemente

 

–          Si mi amor, después te llevo a cenar y a hacer el amor

 

Y encima iba a volver a coger, a ella le hacia el amor y a mi me cogia; me sentí afortunada, no me gusta que me hagan el amor

 

Colgó, se sentó en la cama, yo seguía en lo mío solo que mis gemidos eran más fuertes, comenzó con mi tratamiento habitual de nalgadas y yo estaba en la gloria.

 

Al poco tiempo deje de mamársela y trate de levantarme, rápidamente me increpó

 

–          Quien te dijo que dejaras de mamármela

 

–          Nadie mi rey, perdona

 

Y así volví a lo mío, la manera en la que me lo dijo me terminó de prender, me calenté mucho aceleré el ritmo y terminé, era una perra, le había dado una súper mamada a mi macho él seguía sin terminar y yo ya tenía mi primer orgasmo

 

Me retiro la cabeza y me ordeno que me levantara, se tendió en la cama boca arriba y con su verga hacia el cielo, la posición se antojaba para sentarme en ella y cabalgarla un buen rato

 

–          Me la puedo meter mi rey??

 

–          Ok

 

Por fin iba sentir una verga dentro, apenas hace unas horas había cogido pero para mi habían pasado años. Apenas la sentía adentro comencé a gemir, esa posición me encanta porque yo tengo el control, con mi marido suelo comenzar despacio, terminar una vez y luego acelerar el ritmo; hice lo mismo, pero la calentura era mucha, rápidamente termine, comencé a moverme más rápido, la sentía bien adentro, la sensación era riquísima

 

–          Ahhhhh¡¡¡ Que delicia¡¡ Que rico me coges papi¡¡

 

–          Te gusta?

 

–          Siiiii¡¡ Me encanta¡¡

 

–          Que es lo que eres?

 

–          Soy tu puta, una puta barata y tu eres mi rey, dame más por favor¡¡

 

Un orgasmo y otro, estaba en el cielo, de repente me dice:

 

–          Ya me tengo que ir, tengo una cita

 

–          No por favor otro rato

 

–          Pues si terminaste varias veces??

 

–          Si pero sigo igual de caliente

 

Me siguió cogiendo un rato, yo quería aprovechar hasta el último momento su verga, estaba cerca de otro orgasmo, cuando me dice:

 

–          Por qué no se las das a mi amigo?, te apuesto que te esta oyendo, siempre te ha tenido ganas y creo que hasta enamorado de ti está

 

La verdad es que no me esperaba eso, pero la calentura era tanta que de solo pensarlo tuve un orgasmo súper intenso, no dije nada, solo grite como loca

 

–          Ahhhhhhhhh¡¡ que rico¡¡

 

Seguí cabalgando, terminamos juntos, pero yo no quería parar

 

–          Que dices?? Te avientas?? Puede ser una buena causa. Me dijo mientras seguía con su verga adentro

 

–          Tú crees?? Me dejarías??.

 

La verdad es que lo dije con el tono más sumiso y de puta que puede, la situación me había calentado mucho y no quería parar

 

–          Si claro, al final para esos son las putas para compartirlas. Quiero que hagas una cosa, espéralo así, desnuda, y en cuatro patas, con el culo para arriba, que se sepa que eres un puta y que ya sabes que hacer

 

Nuevamente la calentura, como le hacia este cabrón para tener esa imaginación?? Y lo peor es que cada cosa que me pedía me calentaba más

 

–          Si mi rey, tu mandas, así será

 

Se levantó y se vistió rápidamente

 

–          Adiós

 

–          Bye papi

 

En cuanto salió me puse en posición, me excitaba mucho la idea pensar que este pobre cabrón al fin tendría a una viejota como yo, que al fin de alguna manera se había cumplido su fantasía y me tendría ahí, desnuda y dispuesta.

 

No tardo mucho en llegar, abrió la puerta y yo con el culo hacia arriba, tenía los ojos desorbitados, se desvistió rápido

 

–          Holaaa, te gusta lo que ves??

 

Le dije moviendo mi culo y con la voz de puta que tanto he ensayado, lo voltee a ver con cara de actriz porno y me mordí los labios

 

–          Si. Solo alcanzó a decir

 

–          Pues aquí me tienes, te gustan mis tetas??

 

–          Están divinas

 

–          También puedes usarlas a ti antojo

 

Baje la mirada, no se por qué solo me había concentrado en su cara, al bajar le vi la verga; que bárbaro¡¡¡¡¡ la tenía enorme y gruesa, estaba mejor que la de mi marido

 

–          Wooow, qui rica verga tienes papacito, por que no me habías dicho que la tenías así??

 

–          Ya ves, lo que pasa es que no me hacías caso.

 

–          Es que era una pendeja, pero ahora y con esa verga, me vas a tener completita, me la puedes meter por favor??

 

Me la metió rápidamente, la sensación era increíble, el tamaño y la posición hacia que sintiera su verga hasta la garganta, me empezó a dar durísimo, parecía que se estaba vengando de todas la veces que fui sangrona con él y ahora que lo recuerdo si fui bastante mamona; hoy se la estaba cobrando, pero en el inter me estaba haciendo muy feliz

 

–          Eres una puta¡¡

 

–          Siiiiii¡¡ y me encanta¡¡ que rico coges mi rey¡¡

 

–          Te gusta?

 

–          Siiiii¡ tienes una verga divina

 

Así estuvimos un buen rato, lo bueno es que él no tenía prisa, en realidad fue él quien me quito las ganas, me dio verga para llevar, al final terminó en mis nalgas, yo como una perra tome su semen con mis manos y me lo lleve a la boca

 

–          Gracias, mi amor estuvo riquísimo, de lo que me perdí todos estos años

 

Me despedí de él, pero a poco rato y de regreso a casa me di cuenta que no tenía nada mejor que hacer y creo que él tampoco, hacia que volví por él, pero ahora quería que me cogiera en mi casa y en mi cama, quería que ve vieran llegar con él y que se imaginaran lo peor, quería terminar el día sintiéndome aún más golfa

 

Lo lleve a mi case, le bailé, se la mame y cogi con él toda la noche

 

Mientras me cogia me preguntaba a mi misma como había dejado pasar tanto tiempo, me di canta que ni nuevo amante me daba más fuerte cada vez que recordaba a mi marido, pronto lo entendí y lo use a mi favor así que constantemente le decía:

 

– Así mi rey, cogeme como no me coge mi marido

 

– Que grande la tienes mi marido no la tiene así

 

Y creo que lo que mas le gustó fue cuando le dije

 

– Dame verga mi rey, dame en esta cama donde me coge mi marido

 

Y mientras cogia de repente recordaba:

 

–          Cuanto por es culo???

 

Y lo único que me reprochaba de ese día era no haber tomado de la mano a ese muchacho y decirle:

 

–          Para ti gratis, papi

 

                               © daniela1816(danielaacosta1816@hotmail.com)

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