Abogada, casada e insatisfecha. Partes 1 y 2 de 4.

Todos sabemos que encontrar a alguien mediante un chat es además de complicado, una búsqueda parecida a la del grial. La mayoría de mujeres buscan una charla, exponer sus fantasías y desatar sus instintos de forma figurada. Cosa que no critico, al contrario me parece una buena forma de evadirse.

Pero hace cosa de seis meses uno de mis contactos, Laura, me dijo que tenía una amiga casada que quería conocerme.

Laura era una mujer de 32 años casada con un tipo gris que no sabía satisfacerla, pero esta es otra historia, hoy os contaré como ella me puso en contacto con Claudia.

Sorprendido, le pregunté cual era el motivo y ella me confesó que nuestras sesiones le ponían tan caliente y fuera de sí, que una mañana que estaba zorreando a Laura mediante wassap, irremediablemente tuvo que levantarse el vestido, bajarse las bragas hasta las rodillas y frotarse el coño con ímpetu, la verdad es que la mañana había empezado calentita, primero estuve decidiendo que ropa se pondría para ir a trabajar, decidí mediante varias fotos que me mandó en el baño mientras su marido desayunaba, luego le indiqué que en el camino al trabajo dejara que la sobaran en el metro y restregara su culo contra algún paquete obrero.

Una vez en la oficina tuvo que ir a una reunión con un colaborador y la incité a que se mostrara coqueta y caliente y que dejara sus bragas en el cajón de la mesa. Tras esto volvió a su despacho y no le quedo más remedio que frotase el coño con furia, estaba perrisima y necesitaba descargar, le hice poner el manos libre.

– Bien putita, así que ya no puedes más! Como tienes el coño?

– Ardiendo, me llevas por el camino de la perdición!

– De la perdición? Anda que no te gusta guarrilla, a que con el cornudo de tu marido nunca te lo has pasado tan bien.

– Nunca, el no sabe…

– NO sabe qué?

– No sabe lo guarra que soy y lo mucho que me gusta que me emputezcan!!

– JAja eres una zorrita de primera, cuéntame que tal el metro, ya he visto la foto que me has mandado, se veían tus piernas abiertas y de tras de ti un hombre, le habrás puesto a cien

– Si, que caliente me pones cabrón…

– El único cabrón aquí es tu marido, le dije de forma dura. – Qué es tu marido?

– Un cornudo pichafloja

– Y qué eres tú?

– Tú putita chupona!

– Buen putita, sigue contándome

– Joder estoy a punto de correrme, cuando he entrado he buscado con la mirada algún incauto, mientras miraba mis bragas se iban humedeciendo, he visto a un chico joven con gafas apoyado contra una de las puertas, me he dirigido a el y me he puesto espaldas a escasos centímetros..

– porqué cojones no has pegado tú culo a el?

– Había poca gente, hubiera sido muy descarado. En la estación de Sol, como es costumbre ha entrado mucha gente y se han agolpado hacia mi, en ese momento en dado un paso a tras notando el cuerpo del chico contra mi espalda, una vez se han cerrado las puertas, no me ha quedado mas remedio que pegar mi culo contra su paquete..

– Ya estarías deseándolo zorra

– Siii joder, con el traqueteo he comenzado a mover mi culo contra su polla, estaba creciendo!! He seguido rítmicamente moviendo mi culo contra el

– Muy bien putita, así que te has calentado, tienes ganas de córrete putita?

-Siiii

– Creo que te los has ganado, córrete diciéndome lo que me gusta oír.

– Sii, me corro, soy tu puchachupapollas, me encanta ser tuya y que me zorrees como el marica de mi marido no sabe

– Eso es, ahora acaríciate el culo y córrete

Laura estaba sentada en su silla del despacho, despatarrada con las piernas bien abiertas y haciendo movimientos pélvicos.

– Me corro, joder como de puta me pones, me voy a……. Claudia!! Pero….. ,..,, Pi pi pi pi-…

Se cortó la comunicación, en ese momento supe que alguien la había descubierto zorrisima masturbándose con furia para un tipo que la hacía sentirse la mujer más deseada y zorra del universo.

No supe mas de ella el resto del día, pero por la noche recibí un mail suyo.

 

Me contaba que apunto de correrse entró una compañera del despacho, son las dos abogadas, y la pillo espatarrada en la silla machacándose el coño con dureza, intentó explicarle pero Claudia salió corriendo del despacho, le mando un mail para comer juntas e intentar explicarle, Claudia acepto.

– Verás Claudia, comenzó Laura, esto que has visto.. En fin no te lleves una mala impresión de mi, pero es que he conocido  un hombre que me hace alcanzar lo que ningún otro y menos mi marido ha conseguido, ha despertado en mi una nueva sexualidad y estoy entregada a él completamente.

– Pero Laura, estás casada y pareces muy feliz, en las cena de empresa da la sensación de la pareja perfecta, tu una sexy abogada y tu marido un atractivo arquitecto..

– Si atractivo, pero un inútil en la cama e incapaz de someter a una mujer como yo, alguna vez, cuando está inspirado me folla durante 10 minutos pero la mayoría de veces se corre rápido y no tiene ni gota de imaginación, y yo necesito mas Claudia, necesito un tipo que sepa ponerme en mi sitio!

– No me lo puedo creer, así que después de todo, la pareja perfecta no es tan perfecta, el año pasado en la cena de navidad os vi muy acaramelados…

– Acaramelados?- Cortó Laura- sabes qué pasó? Qué le conté a Óscar que teníamos cena de empresa y que iría acompañada de mi marido. Me pidió el nombre del restaurante y mientras estabais en los postres me mando un wassap dónde me decía que fuera al baño inmediatamente y le dijera a su marido que iba a buscar un vaso de agua, me moje el coño solo de leerlo. Cuando llegue al baño allí estaba esperándome, me doy un morreo, me obligo a arrodillarme, saco su polla y me folló la boca hasta correrse, me lo trague todo, me dijo que no me lavara los dientes. Cogió un vaso, lo lleno de agua y metió su polla flácida en el agua, “toma, que el carbón de tu marido se lo beba, ya que no sabe usarte tendrá que empezar a catar mis pelotas por marica” Joder!! Como me puso, me dio la vuelta me azotó el culo y metió dos dedos en mi coño, sin moverlos me dijo “córrete pensando en lo cornudo que es tu marido y lo puta que tú eres…. ”

– Y te corriste, pregunto Claudia.

– Vaya si me corrí, nunca antes solo con la voz de un hombre me había puesto así. Volví con el agua la deje en la mesa, le di un beso a mi marido con la boca llena de su polla y el mismo, jaja menudo cabestro, cogió el agua y le doy un largo trago, luego me acurruque con él, para que no sospecharais nada.

– Joder Laura me estoy poniendo…

– Cachonda verdad?

– Mucho.

Laura me contaba en el mail que le contó a Claudia nuestras rutinas, la forma que la sometía y la llevaba al éxtasis, que sabía cómo controlarla y hacerla estremecer, que se sentía mi puta y eso era lo más importante para ella en ese momento. Sabía que para mí era importante que el matrimonio siguiera adelante, lo mas morboso era saber que segura siempre con su acomodada vida y haciendo cada vez mas cornudo al pichafloja de su marido. Le contó las veces que me la había follado en la cama del cornudo y como me limpiaba la polla después de fallármela con las camisas de este para que llevara olor a macho de verdad.

Claudia no salía de su asombro, se fue a su casa, se metió en el baño y se masturbo soñando con una relación así. Más tarde llamó a Laura

– No sé qué me está pasando pero me he masturbado tres veces ya, no puedo quitarme de la cabeza las cosas que me has contado, te voy a ser sincera tengo muchas fantasías sobre dominación, me gusta sentirme dominada, pero Juan mi marido no sabe, alguna vez que le he dicho que me tratara como una puta, el pobre lo ha intentado, pero siempre he terminado yo dominándole a él….. Me siento un poco frustrada.

– Claudita Claudita, me parece a mí que tienes mucha necesidad de que te usen como mereces verdad? Ya me podías haber dicho antes y lo hubiéramos solucionado, llevas las bragas puestas?

– Sí

– Quítatelas, ordenó

– Ya

-Quieres conocer a Óscar?

– Siii

– Si qué, contestó Laura

– Si quiero conocerle y hacerme su puta, me corro Laura….

– Jajaja vale amiga, ya te contaré. Voy a a hablarle de ti

– Me da vergüenza Laura

– Vergüenza? Te acabas de correr al tlf con una compañera de trabajo cacho de puta.

– Lo sé, adelante, quiero conocerle.

 

Así que decidí que tendría que hacer una buena acción y conocer a Claudia, les cite ese mismo viernes en un bar concurrido cerca de mi casa.

Laura es una chica de 32 años, bastante buena, medirá 165, de figura estilizada, viste muy bien y sexy y tiene una cara de golfa que unos ojos expertos detectan de inmediato, venia con un vestido de verano floreado, y unas sandalias. Claudia, tiene 29 años lleva casada dos, pero su marido ha sido su único novio formal, es alta, mide 175, delgada pero con dos tetas que quitan el hipo, vino vestida con un vestido parecido al de Laura pero más corto y sexy, de color rojo y unos zapatos negro con un tacón altísimo, tiene una cara angelical y las gafas le hacen parecer tímida pero morbosa al mismo tiempo. Como venía vestida supe de inmediato que tenía ganas de impresionarme.

 

Estaba sentado en una mesa, cuando las vi entrara, Laura inspeccionó el local buscándome, al fin cruzo la mirada conmigo y sonriente se acerco a mí.

-Hola Óscar, me dijo

– Hola caxorrita, como estás, le conteste besándola en las mejillas

– Esta debe de ser Claudia, dije mirándola de arriba a bajo

-Si ella es, no sabes las ganas locas que tiene de conocerte, dijo Laura, Claudia miro al suelo sonrojada, la cogí de la barbilla, cruce mis ojos con los suyos.

– No te avergüences, eres una chica valiente, ya me ha contado Laura y te felicito por explorar tus deseos más oscuros.

Nos dimos dos besos, en el segundo la sujete por la cabeza y le susurre al oído

 

-Me encanta como has venido vestida, es para mí?

Ella asintió

– Laura siéntate a mi lado, putita

– Claro

– Y tú, Claudia siéntate ahí en frente.

– Ya me ha contado Laura que tienes ganas de que te sometan, que fantaseas con un tipo que sepa darte lo que el carbón de tu marido no sabe, es así?

– Si, contestó

– Sí qué, contraataqué

– Si, me ha contado Laura y bueno.,.. eee, la verdad,,, es que es muy excitante…

– Excitante? No no, tu lo que quieres es una nueva vida, una en la que seas la guarra de un tipo dominante y sigas casada con el cornudo de tu marido, no?

– Si..

– Si qué, cojones!

– Quiero sentirme dominada y hacer cornudo al cabrón que tengo en casa…

Jajaja, Laura y yo empezamos a reírnos a carcajada limpia, la pobre Claudia empezó a ponerse roja..

– Ves como es tan putita como yo Óscar, me dijo Laura

– Vaya despacho de zorronas, conteste y los tres nos descojonamos de risa.

Nos trajeron las bebidas, yo pedí un whisky, a las chicas no deje que pensaran nada, pedí un Martini Roso para Laura y uno blanco para Claudia, no pusieron objeción alguna, y poco hubiera importado…

– Este whisky está muy soso, abre las piernas Laura. Accedió, dejó que metiera mi mano entre sus piernas y le introduje un dedo en su jugoso coño, lo saqué y lo metí en mi copa agitándolo – Me encanta el sabor de esta putita, la has probado Claudia?

– No

– Te gustaría?

– No, creo que no me gustan los hombres.

– Pues debes saber que si accedes harás siempre lo que ordene sin pensar nada más que en satisfacerme. Cuantos años llevas con tu marido?

– 2 años casada y antes 10 de novios

– Toda la vida!!

– Si…

-Aburrida?

– Un poco, la verdad es algo soso…

– Le chupas la polla?

– Si

– Se corre en tu boca?

– NO, se lo he pedido pero no quiere, es un poco escrupuloso..

– Jajaj jodido carbón, no será un poco marica?

-No

– NO o no crees?

– NO creo

Laura comenzó a reírse de la situación, la cogí de la melena- Tú no te rías tanto, que eras igual de tonta la primera vez que nos vimos..

_ Si, si, contestó obediente

– Dile que eres a tu amiga

– Soy la puta chupapollas de Óscar, me encanta sentirme suya y joder al cabronazo de mi marido.

– Bien, sigamos, te da por el culo tu marido?

– Una vez lo intentó, pero no pudo

– Menuda maricona, una putita como tu está pidiendo a voces que la chuleen, verdad?

Claudia ya se estaba calentando mucho con la situación, comprobé que movía las rodillas, supuse que para acariciarse el coño astutamente.

– Estas cachonda? Le pregunté.

– Como una perra, y reímos los tres.

– Bien, bien. Lleva a Claudia al baño y prepáramela, le ordene a Laura.

– Enseguida mi macho.

Se levantó y la cogió de la mano – Vamos preciosa cuando salgas ya no serás la misma.

Había ordenado a Laura la noche anterior, que cuando recibiera mi orden, debía llevar a Claudia al baño, someterla dándole un par de guantazos llamándola puta calienta pollas, después, le sacaría las bragas para con ellas atarle las manos a la cisterna, una vez así expuesta tenia arden de follarse la cara de Claudia hasta correrse.

Laura volvió a los 10 minutos.

– Ya está, segundo cubículo según entras. Menuda zorra, se ha corrido sin tocarla, solo fallándole la cara he notado como encharcaba la taza del vater.

– Bien, voy a ver qué tal te has portado. Me levante, le di una pequeña bofetada en la cara y fui al baño. Al entrar en el segundo cubículo me encontré a Claudia abierta de piernas, se veía su coño depilado mojado e hinchado, las manos atadas a la cisterna, las dos tetazas fuera, las gafas en el suelo y una cara de perra salida que hizo endurecerme de inmediato.

– Vaya vaya, va a ser verdad que eres una puta redomada, mírate. Saque el móvil y le hice una foto,- Mira puta, esto eres tú, te gusta?

– Sí, estoy muy excitada, necesito correrme..

– Correrte? Ya hablaremos de eso luego… creo que esta foto debería verla el marica de tu marido, no crees putita?

Lo que me dijo a continuación me dejo muy sorprendido.

– Sii, el teléfono del maricón de mi marido es 666xxxxxx, mándasela que sepa que va a ser un jodido cornudo por nenaza

– Serás puta, jajaja, Quieres ser mía perrita? Le pregunto cogiéndola de la cara.

-Si

Plas, un bofetón que le cruza la cara – Si qué?

– Quiero que me zorrees, quiero ser tuya, quiero que el cornudo de mi marido lo sepa, que aprenda a usarme.

– Eso es, además me gusta la idea del marica mirando cómo te follo, te voy a desatar

La desaté, como una poseso se abalanzó sobre mí.

– Que cojones haces perra?

– Yo es… es que…. Plas. Otro bofetón

– Tienes muchas ganas de mi verdad perrita?

– Sí, quiero que me uses

– Bien para aceptar tu sumisión quiero que me descalces y me lamas los pies, arrodíllate!

Me senté en la taza y Claudia sumisamente me descalzó, me quito el calcetín y se dispuso a lamerme

-Quieta, huélelos primero, lo hizo con sumo cuidado, aspirando mi aroma. – Ahora descálzame el otro pie, lo hizo igual de sumisamente. – Chupa puta y dime lo que quiero oír

– Quiero ser tu chupapies, quiero que me hagas todo lo que quieras, siento que mi coño es tuyo y además quiero que sometas también al cabrón del cornudo que tengo en casa.

Mientras me decía esto, con el otro pie empecé a frotarle el coño, enseguida ella comenzó a moverse para frotarse contra él, metí todos mis dedos en su boca y comencé a moverlos como si fuera una polla, ella se agitaba cada vez más sobre mi pie desnudo.

– Córrete jodida guarra, le espeté a bocajarro. Y comenzó a correrse como una loca, bufaba y lamía mi pie como una devoradora.

Me levante, la cogí del pelo y le lleve mi cara a mi bragueta y le restregué toda.

– Quieres mi polla?

– Sí, quiero que te corras en mi boca, no me lavaré para que mi marido también te pruebe

Me hizo gracia, la muy puta quería también que dominase al capullo de su marido. Me saque la polla, le hice abrir bien la boca y que no se le ocurriera cerrarla- Mírame a los ojos mientras me descargo en tu boca de puta. Así lo hizo, me corrí salvajemente dentro de la garganta.

-Uff que pedazo de tragona eres, límpiame la polla con la boca, cosa que hizo deliciosamente- Y dame las gracias.

-Gracias por hacer de esta puta la más feliz de la tierra.

– Muy bien, así me gusta puerca, ahora te irás a casa y esta noche cuando te folles al marica, que lo harás, si se corre antes que tu, le llamaras cornudo y mal follador y le amenazarás de que te vas a buscar a alguien más, ok perrita?

– Haré todo lo que tú me digas, me dijo mientras se abraza a mí

Le di un pequeño empujón – Las caricias y cariños para la marica de tu marido, espero que me llames esta noche.

 

Me largue y la deje recomponiendo su vestuario, me crucé con Laura me despedí poniéndole unos deberes……

 

Continua

 

Abogada, casada e insatisfecha. Parte 2 de 4.

Claudia llego a casa satisfecha y emocionada por haber cumplido una de sus fantasías, pero al entrar en el espacio que compartía con su marido no puedo evitar sentirse triste. Triste porque su marido no sabía hacerla disfrutar y ha tenido que recurrir a un perfecto desconocido que ha sabido en pocos instantes, dominarla y llevarla a uno de los mejores orgasmos de su vida, el día que me penetre ¿Cómo será? se pregunto mientras se estremecía su entrepierna.

Entró en el salón y encontró a su marido viendo la tv, se acercó a él y después de decirle hola, le besó, pero no olvidó de meterle bien la lengua en la boca. Se apartó…

– Chúpame la lengua, la sacó mostrándola y su marido la chupó sin miramientos

– Qué te pasa hoy Cariño? Como vienes?

– Si, necesito que me folles ahora mismo

Se subió el vestido y quitó sus bragas, se las lanzó a su marido a la cara, se puso de rodillas y sacó el pene flácido de su marido y comenzó a lamerlo como una posesa

– Umm cariño, como has venido de zorra hoy

– No lo sabes tú bien

Después de lamerle la polla y conseguir que se endureciera, se subió encima de el, se clavó la polla de su marido pensando que era la de Oscar.

– Fóllame, dame duro cariño

 

Comenzó a cabalgarle con furia, botando sobre su vientre, su marido no daba crédito, notaba que la gran calentura que traía su mujer no era provocada por el, ensimismado en estos pensamientos empezó a perder la erección.

 

– No me lo puedo creer, dijo Claudia, vengo cachonda como una yegua y nada mas metérmela tu pilila se pone blandita..

– Eeee no se cariño, no sé qué me pasa, pero es que vienes tan excitada que…

– Tan excitada, cortó Claudia, y eso no te gusta? Cualquier hombre de verdad estaría encantado de tener una mujer sexy y dispuesta como yo..

Se descabalgó y mirando con odio a su marido le dijo…

– Mira como tienes el pito, si no eres capaz de hacerme sentir mujer tendré que buscarme a un tío de verdad que sepa follarme y tratarme como me gusta en la cama.

– Pero qué coño dices, serás p…

Plas, un bofetón cruzó la cara de Juan que queda totalmente aturdido, Claudia le cogió fuerte de las pelotas, se acercó a su oído y le dijo

– Escúchame bien hijo de perra, eres un inútil en la cama, no sabes cómo follarme ni mucho menos hacer que me corra, llevo muchos años aguantándote y no pienso pasar ni un día mas sin sentir un hombre de verdad dentro de mí, así que vete preparando para lucir cuernos, porque no pienso aguantarme más, lo has entendido?

Las duras palabras de su mujer, su semblante serio y el agarrón de pelotas hizo que Juan empezara a empalmarse.

– Yo .. es .. que..

– Jaja no me lo puedo creer, serás cabrón! Así que te pone esto, quieres ser uno de esos cornudos consentidos..

– No, joder, es que,… no sé qué me pasa..

– Qué no sabes que te pasa? Ya te lo digo yo, le dijo mientras acariciaba su polla que se iba hinchando poco a poco, – Eres un pajillero o te crees que no sé qué te masturbas viendo videos a mujeres casadas sometidas?

– No… no me..

– Callanté infeliz, se que sí, mira tú pito, está claro que quieres que te cornee, verdad?

– No, no quiero, dijo cerrando los ojos

 

Claudia le soltó la polla, dio dos pasos hacia adelante

 

– Así que no quieres? Tú mismo, pero que sepas que me voy a follar a un tío de verdad, además ya sé quien será.

 

Dijo esto mientras salía del salón rumbo a la ducha. Juan se quedó embobado, no sabía qué hacer, recordaba las palabras de su mujercita y su polla se ponía dura, era una sensación contradictoria, amaba a Claudia con todas sus fuerzas, pero ella tenía razón, era un mirón, casi siempre prefería masturbarse viendo porno que follarse a su mujercita.

Recapacitó y entró en el baño, encontró las bragas de Claudia tiradas en el suelo, las cogió y se las llevó a la nariz, supo en ese instante que su mujer lubricaba para otro, se volvió a endurecer cuando vio que su mujer se masturbaba con la esponja repitiendo, “soy tu chupapollas Oscar”. Salió del baño y espero en la cocina con las bragas de Claudia en las manos.

Ella salió de la ducha y no encontró las bragas, empezó a sospechar que Juan las había cogido, salió con el albornoz de la ducha para ponerse un café, se encontró a su marido con sus bragas en la boca y masturbándose.

– Jajajaj pero que cerdo eres Juanito, le saco las bragas de la boca

– Quien es Oscar, preguntó

– Un tío que he conocido que me tiene el coño incendiado, es un hombre de verdad, sabes cornudito?

Juan, al escuchar cómo le llamaba su mujer empezó a bramar y darse más fuerte en la polla

– Te ha follado?

– Aun no, quieres que lo haga?

– No sé..

Ella se acercó a su oído y le dijo

– Claro que quieres cornudo de mierda, voy a ser su puta y tu mi cornudo complaciente, verdad?

– No se Claui…

– Joder!!! Así que tú te puedes pajear a gusto y cumplir tu fantasía de pajillero mirón y yo no puedo dejarme someter por él?

– No .. Es que….

– Es que nada, voy a ser su puta y tu mi cornudo, dímelo!! O te largas de esta casa esta misma tarde

Juan cerró los ojos y al fin se dejó llevar

– Quiero que seas su puta y yo tu corundo complaciente, dijo.

– Así me gusta cornudín, le agarro las pelotas – Córrete cornudo, córrete pensando cómo me va usar ese tío, y piensa que ya le he chupado la polla, que por cierto es mucho mejor que la tuya.

– Me corrooooo…..

El cornudo de Juan se corrió como nunca mientras su mujer le decía lo cornudo que era y lo cabrón que iba a ser, recogió un poco del semen que había en la punta de la polla, se lo llevó a la boca y le dijo a su marido sacándola

– Chúpame la lengua cornudo!

 

El sumisamente se la lamio como una polla

 

– Voy a llamarle ahora mismo para decirle que estas encantado de que me use, ya que tú no sabes, será él quien me llene de placer y lujuria, a ti te quiero y necesito su cariño, pero también que me trate como una putita.

 

Será hijadeputa, pensó el cornudo y lameleches de Juan…

 

Claudia me llamó nada mas ocurrir esto y me comentó, ilusionada, como había reaccionado el cornudo de Juan, satisfecha con el cambio de rumbo que estaba dando su vida, se ilusionó con la idea de entregarse totalmente a mí y arrastrar al cornudo de su marido.

 

– Te lo prometo, ha probado su propia leche

– Bien Claudita, y tú te has corrido?

– En la ducha pero después no, nada mas que ha terminado el cornudo de masturbarse he venido a llamarte

– Perfecto zorrita, te estás portando estupendamente, pero me temo que si el cornudo ha aceptado tan rápido es porque en su cabeza sabía que iba a llegar este momento

– Si, yo creo que también, porque cuando estoy muy cachonda siempre le someto y domino

– Jajaja es un poco maricón verdad?

– Si

– Si qué?

– Es una marica que no sabe usarme y tendrá que ver y pajearse cuando me uses

 

Juan se había escurrido por la puerta de su habitación ágilmente, escuchaba con la boca a bierta y el pene semi empalmado la conversación de su mujer, pero Claudia se dio cuenta

 

– Está aquí..

– El chabón de tu marido¿

– Si, se ha colado en la habitación, me dijo Claudia mirando directamente a los ojos a su marido

– Qué eres?

– Soy tu puta chupapollas y estoy deseando q e me folles duro delante del cabron chupaleches de mi marido, dijo sin vacilar ni desviar la mirada de los ojos de su marido

– Y que es tu marido?

– Un cornudo lameleches que está deseoso de verme emputecida por ti

– Ya te está viendo no?

– Si, yo creo que se ha vuelto a poner cachondo, dijo Claudia dedicando una esplendida sonrisa a su cornudo marido que ya estaba con la polla fuera y empezaba a tocársela.

– Bien, me gusta cómo eres putita, como premio al cornudo harás esta noche lo siguiente: Le contaras con pelos y señales que sucedió hoy en el baño del bar, mientras le haces una buena paja, después le tumbaras en el suelo y le follaras la cara con tu coño humillándolo, que es lo que más le gusta a ese marica, ok? No olvides después de correros los dos dejarle claro que le quieres.

– Lo que tú digas mi macho.

– Bien, mañana voy a follarte

– Gracias!!! Dijo contenta y simpática Claudia

– Irás vestida bien sexy a la oficina, quiero que todos los tíos que se te crucen tengan ganas de violarte, seguro que sabes cómo conseguir ese efecto, no lleves bragas, quiero que estés húmeda y dispuesta para mi, a la hora de comer vendrás a mi casa, ok perrita?

– Lo que tu digas, ya estoy deseándolo

– Pues a la faena guarrilla.

Continuará

 

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